Cuando comienza una relación laboral en Chile, como en cualquier otro país, se formaliza mediante la firma de un contrato. En este documento se establecen las condiciones bajo las cuales el empleador solicita la prestación de servicios del trabajador. Al término de esta relación contractual, se procede a la firma del finiquito de trabajo.
Seguramente, en más de una ocasión has escuchado hablar sobre los finiquitos laborales. En Chile, este documento es de gran relevancia, aunque no cuenta con una definición específica en la legislación vigente.
El finiquito es entregado exclusivamente por el empleador, quien tiene la obligación de poner el pago correspondiente a disposición del trabajador dentro del plazo para pagar el finiquito, que son 10 días hábiles posteriores a la desvinculación. Para realizar este pago, debe existir un cálculo correcto de la liquidación por despido, que considera múltiples factores propios del contrato y la legislación laboral.